Nuevas y generosas nevadas están cayendo casi inesperadamente ya a estas alturas de la temporada invernal, lo que ha dado con el fin de una buena etapa de escalada en hielo que, aunque con restricciones, hemos podido disfrutar tan prolongadamente. Habrá que esperar ahora toda esta nieve se asiente para volver a plantearse la ascensión a las cumbres por las vertientes más inclinadas y verticales.

Dada elevado gradiente térmico entre el día y la noche de estos últimos días se han llegado a engordado algo algunas cascadas de hielo y han mejorado sensiblemente las condiciones en algunos itinerarios clásicos en caras norte de Los Picos de Europa especialmente.

El persistente anticiclón acompañado de bajas temperaturas ha puesto muy bien las cosas para la escalada en hielo en estos últimos días. Lástima que la nieve caída en La Cordillera ha sido muy irregular y escasa en algunas zonas, como por ejemplo en el macizo de Las Ubiñas. Allí, estos días se podía gozar de un buen hielo en los corredores, pero los resaltes están pelados y no se han formado las deseadas cascadas. Es necesario escalar en roca delicados pasajes en casi todas las vías y algunas no se pueden hacer. Algo mejor están las cosas en los Picos de Europa, donde las nevadas han sido algo mas generosas.

Acabamos de tener estos últimos días unas condiciones relativamente aceptables para la escalada en hielo de dificultad, gracias a esta pequeña ola de frío. Sin embargo, estas condiciones no parece que vayan a durar, ya que hoy mismo ha entrado un frente cálido con temperaturas bastante elevadas y esta situación vuelve a ser persistente cambiaran otra vez las condiciones.

Las ascensiones en corredores, con resaltes poco importantes, se están haciendo sin problemas.

Después de las bonitas nevadas de las semanas pasadas y el intenso anticiclón de la última de ellas, La Cordillera ha empezado a ofrecer buenas condiciones para las actividades invernales. La alternancia de nevadas y lluvias, ha compactado el manto nivoso y los corredores orientados al norte ofrecen ya la posibilidad de ascensiones con buena nieve dura y segura. No se han llegado a formar aún cascadas en los resaltes y tan sólo una delgada capa de verglás recubre las rutas clásicas de dificultad. Para esto último habrá que esperar un poco más a que el efecto deshielo/rehielo haga su trabajo.