Poco a poco, la nieve va desapareciendo de La Cordillera. Las Altas temperaturas diurnas han transformado el manto nivoso en una capa de nieve húmeda sin apenas transiciones, que hay que gestionar adecuadamente para aprovechar las pocas opciones que debido a los confinamientos nos limitan especialmente a los esquiadores asturianos.

La nieve llega a los 1500 m en vertientes norte y a unos 1650 m en caras sur, pero con bastantes calvas que exigen pequeños porteos para alcanzar lo 1700 m, altitud a la que ya se puede contar con una capa de nieve continua.

Las temperaturas estos días, y según la previsión en los próximos días también, son relativamente bajas, lo que da una nieve helada en el sector norte y una nieve primavera que puede ofrecer un buen esquí gestionando bien horario/orientación en todo en el resto de los sectores. Aunque hay que tener bien en cuenta, que esta nieve, pierde su cohesión a ultima hora de la tarde en días soleados, cuando la temperatura es ya más alta, lo que puede dar fallos en el manto nivoso en las pendientes de fuerte inclinación bajo el peso de uno o más esquiadores y como consecuencia producir alguna avalancha, incluso de fondo.

Condiciones aceptables para hacer algunos corredores de nieve en Picos de Europa y otras zonas altas de la Cordillera. Buen hielo tras noches despejadas (se preven temperaturas por debajo de OºC en los primeros días de la semana que viene). Lástima que las últimas caídas de nieve con viento, han dejado algunos campos de nieve húmeda irregularmente repartidos que hacen algo inestables algunas laderas e incomoda la progresión.

la capa de nieve sigue perdiendo poco a poco su espesor, especialmente en baja/media altitud y laderas expuestas a sol, pero todavía da oportunidad para seguir practicando el esquí de montaña, con limitaciones, más por los confinamientos que por la falta de nieve. En laderas E, S y O se puede disfrutar de buena nieve primavera, siempre que se respete correctamente el horario con respecto a la temperatura nocturna (rehielo). El manto nivoso mantiene una estabilidad moderada, con algunas placas de nieve húmeda que podrían desprenderse, sobre todo en altitud (Picos de Europa).

Después de las bonitas jornadas de esquí canadiense disfrutadas en el pasado mes de enero, pasamos a tener las acostumbradas condiciones cantábricas en toda las Cordillera. La cota mínima de la capa de nieve ha subido considerablemente y ahora ya se hace imprescindible el uso de cuchillas e incluso crampones en las primeras horas del día y sobre todo en las vertientes septentrionales. Para el fin de semana se espera algo de nieve, pero con un viento extremo, lo que no arreglará mucho la situación.

Ayer en Peña Rueda, condiciones ya muy cambiantes. La última capa de nieve caída lo ha hecho con viento, viento que ha seguido soplando y sopla en altitud. Por tanto, los "sastrugis" y nieves cambiantes en general no hacen agradable del todo los descensos en zonas altas. En la laderas más soleadas, a media y baja altitud, la nieve se está transformando ya y también estabilizando, aunque hay que seguir siendo cautos en las laderas de fuerte pendiente orientadas al N, NE y NO. Todavía allí pueden persistir el riesgo de avalanchas. Sólo queda nieve en polvo en las laderas sombreadas de las zonas bajas. Pero en el caso de Peña Rueda, esta nieve, ideal para el esquí, esta en el bosque, un bosque muy poco esquiable y muy machacado ya por el paso de varios grupos que lo han frecuentado en estos días.

En estos primeros días del 2021 estamos disfrutando de una cantidad y calidad de nieve en la Cordillera Cantábrica nunca visto. Toda la nieve ha caído prácticamente sobre terreno seco, lo que unido a las bajas temperaturas hace que estemos esquiando en una nieve polvo poco habitual y sin apenas el hielo que suele hacer molestas e incluso peligrosas nuestras evoluciones. No ha habido apenas periodos de temperatura altas que hayan transformado la nieve (por otro lado inexistente hasta ahora). Lastima que las precipitaciones van acompañadas casi siempre por fuerte viento, de modo que sólo encontramos esa tan deseada nieve polvo reposada en las zonas medias y bajas. En cotas altas, incipientes sastrugis y nieves compactadas (placas de viento) hacen menos agradable el esquí.

Es muy deseable poder seguir disfrutando de estas excepcionales condiciones, pero en los próximos días estas podrían cambiar. Es posible que se avecine un periodo en el que el riesgo de avalanchas aumente considerablemente.

Voy a dar mi opinión en base a las observaciones de estos días:

Las víctimas de avalancha en la Cordillera Cantábrica no son afortunadamente muy habituales. Dado su carácter marcadamente marítimo y la moderada altitud, las capas débiles que pueden dar lugar a las tan temidas avalanchas de placa se transforman con rapidez, lo que hace que no persista mucho tiempo la inestabilidad. Sólo las avalanchas de fondo en periodos de tiempo cálido y húmedo suponen un peligro en determinados momentos. Así como las purgas que se originan en las laderas más inclinadas durante e inmediatamente después de grandes nevadas. Sobre todo cuando estas se canalizan en canales o embudos, como en el suceso recientemente ocurrido en la carretera del puerto de San Isidro.

Sin embargo, estamos viviendo una situación muy poco habitual en toda España y especialmente en la Cordillera Cantábrica. Actualmente presenta unas condiciones totalmente continentales. Estamos recibiendo viento muy frío del NE, no el viento normal que solemos recibir del O y NO con el habitual componente de humedad. Por tanto, si las condiciones de temperatura y sequedad del aire se prolongan, es posible que se lleguen a formar capas débiles que sobrevivan y queden debajo de las posteriores nevadas.

Estos días se observaba una cierta metamorfosis en la superficie de la nieve. las heladas nocturnas y el persistente frío diurno durante estos últimos días de buen tiempo, ha producido la tan temida escarcha de superficie. Si las nuevas nevadas que caigan sobre esa superficie lo hacen con viento y temperaturas bajas, como se prevé, la posibilidad de placas de viento potencialmente peligrosas va ha ser patente.

El esquí de montaña y las excursiones con raquetas son actividades muy en auge en los últimos inviernos. Mucha esquiadores y montañeros acuden a la montaña sin apenas formación y con una falsa sensación de seguridad producida por la escasa incidencia de accidentes registrados hasta ahora.

Debemos tener en cuenta dos factores que pueden hacer cambiar la hasta ahora optimista estadística de accidentes por avalancha en este inicio de temporada:

1.- Las condiciones excepcionales en las que se encuentra La Cordillera.
2.- El número creciente de practicantes de las actividades invernales.


Buenas y malas noticias. Las buenas es que ha llegado por fin la tan esperada nieve. Está nevando copiosamente en toda la Cordillera desde hace días y la previsión es de que seguirá así aún varios días más. La mala noticia es que hay un alto riesgo de avalanchas y que una de ellas a causado la muerte a dos de los operarios que limpiaban la carretera del Puerto de San Isidro con una fresadora. Así que el riesgo de avalanchas y las restricciones de movilidad no nos van a dejar aprovechar como quisiéramos las estupendas condiciones que se presentaran los próximos días.

Nada, paciencia y a esperar a que todo esto mejore. La temporada de Esquí-Montaña se puede dar por inaugurada