La suerte nos acompaña y nuestra programada salida para la primera semana de febrero a Gavarnie sale redonda. Llegamos el sábado día dos de noche y el domingo por la mañana con una previsión de tiempo a malo nos vamos para el circo para (nunca mejor dicho) romper el hielo. Encontramos unas cuantas cascadas en condiciones de poder hacer y hay bastante gente en las que mejor están: las del sector de la Banana Split y en Dopamine. Nadie en la Fluido Glacial, no estaba en condiciones los días pasados, pero ahora parece estar bien. Allí nos encaminamos Jandro, Julio y yo. Gelu no se encuentra bien y va con Emilio a Mystiques.
 Aspecto de las cascadas de Gavarnie a nuestra llegada el domingo día tres. Fluido Glaciar a la Izq. Progresamos adecuadamente, aunque con la lentitud propia de una cordada de tres miembros, pero disfrutamos del ambientazo. Hace bastante viento en altitud y las nubes se van colando deprisa por encima del circo. Jandro está eufórico, es la primera vez que escala una cascada y no da crédito. Pasamos la primera vira y cumpliéndose las previsiones empieza a nevar. Primero suavemente luego más fuerte. Justo antes de la segunda vira, decidimos bajar, pues empieza a pasarse esto del ambientazo.
 En el segundo largo de Fluido Glaciar Al día siguiente sigue nevando y decidimos no salir. Pero ya de tarde, empieza a aclarar y todavía nos da tiempo a hacer una cumbre vecina con los esquís.
 En el Cuarto largo de Fluido, ya bajo la nevada El martes el circo está desconocido. Todo él tapizado de nieve fresca. Ya no hay gente. Todo está silencioso. Mis compañeros deciden ir hasta allí y hacen algunos primeros largos en el sector de la Banana Split. La abundante nieve en las viras hace difícil el continuar hasta arriba. Yo por mi parte me voy con unos franceses a hacer una travesía con esquís. Resultan ser unos machacas que intentan hacer una larga travesía en el día y me dan una buena paliza.
 Aspecto del Circo de Gavarnie después de la nevada Al día siguiente todos vamos a hacer esquí de montaña y nos marcamos una bonita travesía circular en el Valle de Ossoue con ascensión al Pico Bernatoire. Encontramos una nieve en polvo perfecta en toda la vertiente norte, que es por donde discurre el itinerario elegido. En las vertientes sur la nieve va desapareciendo por horas. Gran peligro de avalanchas en casi todo el área. Hay que ser cautelosos pues ninguno de nosotros lleva ARVA y demás utensilios de emergencia. Somos unos auténticos irresponsables. De cualquier modo disfrutamos de un día espléndido en un marco ideal.
 Travesía por el Valle de Ossoue. El Vignemale al fondo Otro día más de cascadas el sábado, ya con más gente en todas las vías que están en condiciones y el domingo viaje de vuelta a casa con un buen sabor de boca.

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