Después de una de esas carreteras para los que nos gusta conducir, cojemos una pista antes de llegar a Sotres que desciende entre cabañas por los Invernales del Tejo para luego ascender de nuevo hasta Collado Pandébano. Allí dejamos el coche. Esta pista te ahorra un montón de tiempo, no está en optimas condiciones pero se puede subir bien con cualquier coche.
Comenzamos la ruta con un día espectacular, subimos un pequeño repecho y llegamos a unas praderías con mucho ganado y algunas cabañas de los ganaderos.
 Los Albos desde el Collado Pandebano
El paisaje, como se puede apreciar, es una maravilla.
Tras el rapapolvo de una anciana por llevar a Goa (perra compañera infatigable y mastina de 40 kg) suelta - como se tire a las cabras, me las pagas -. No sabe que es más educada que la mayoría de los humanos. Continuamos por un sendero bien marcado y empezamos a divisar El Picu.
 En el Jou Luengo, con el Picu dominado en lo alto
No tenemos más que seguir el camino y deleitarnos con el paisaje y la compañía (por cierto, también muy educadas).

 Un buen merecido descanso al pie del mitico Picu
Afrontar un último, y un tanto costoso, repecho para llegar al refugio de Vega de Urriellu, a unos 1900 metros de altitud.
 La Vega de Urriellu y el refugio al pie de la Pared Oeste del Picu
Os recomiendo ver la exposición de fotos que hay en el interior, son una pasada.
En esta ocasión, nos volvemos en el mismo día pero en otras hemos dormido aquí y sin duda es una gran experiencia despertarse aqui arriba.
Si os quedan fuerzas podeis continuar hacia arriba y disfrutar de las vistas. |